lunes, 22 de junio de 2015

De lo más misterioso


“Me gusta el silencio, desde que empece a amarte en él”.
Pablo Neruda



Todos tenemos algo misterioso en nuestras vidas. Ese algo que no se le cuenta a nadie, o ese alguien que no cuenta nada.

Mi papá es esa persona que jamás sé que está pensando. Lo observo de reojo mientras maneja extremadamente pensativo y solo lo veo mover la cabeza de un lado a otro, balbucear algunas palabras o mover sus manos como declarando algo; que yo interpreto como preguntarse a sí mismo, o responderse a sí mismo. Aunque sería mejor digno de novela que le  estuviese respondiendo a alguien más.

Bueno, él es mi triángulo de las Bermudas, mi avión del Malaysia Airlines, mi disparo de JFK y mi monstruo del Lago Ness. Su personalidad extremadamente reservada ha dado como resultado un sinfín de regalos, cartas y momentos sin respuesta alguna, por lo que si le gustaron o no, es siempre una interrogante.
Pobres cartas en forma de corbata o peluches con vestidos personalizados de tela, solo Dios sabe si lo lograron.

Pero aquí les va lo curioso. A pesar de que su carácter implica ésta seriedad y misterio constante, ocurre algo cuando se expresa. Su risa o esa cara de no sé qué, que solo pocos sabemos que algo lo esta haciendo feliz como para demostrar una leve sonrisa, son instantes que demuestran su sensibilidad de forma casi primaria, real, honesta.
Y son justamente esos momentos los que recuerdo. Como si se convirtieran en una historia digna de contar en el recinto de un stand Up de comedia o en un momento memorable de mi vida  que se vuelve parte de mi libro de anécdotas personales.



Mi papá me contará poco, pero yo cuento mucho de él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario