El diseño. Elegimos estudiarlo y por lo tanto elegimos que sea parte de nuestro vocabulario del día a día, por lo tanto es necesario entender el concepto como lo vemos nosotros y como lo ven los demás.
Entendemos por diseño como la representación de una intención o un fin, y este mismo se expresa mediante ideas, objetos, dibujos, líneas etc., ¿Pero qué tan importante es para la vida humana y porqué existe? Hablábamos en una clase, que definitivamente no es tan necesario como la medicina, pues la vida no depende de ello, y probablemente nadie moriría por su ausencia. Sin embargo, las alternativas de reducirían, y sin competencia; la calidad ni la evolución son una obligación. Rimó.
En esta época, la palabra “diseño” se llega a escuchar sofisticada para algunos, y tratan de reemplazarlo por “bonito” o “estético”. Empiezan los clichés, y es que: -Hazme una silla para mi casa, pero con diseño, nos empieza a sacar úlceras donde no las había. ¿Desesperante?, claro.
Lo que queremos lograr los diseñadores, es el reconocimiento de que si bien, diseñar no lleva 7 años duros de memorización, si es una serie de procesos que contribuyen y modifican la sociedad, y no “sin querer queriendo”, de la nada, o del vómito de un unicornio arcoíris bebé, se crea una tarjeta de presentación, un sillón plegable o un iPhone.
Y sí, si se mueren todos los diseñadores el mundo claro que cambiaría, no veo a contadores tratando de hacer la nueva temporada de Jimmy Choo, y Dios sabe que una que otra mujer amante del buen vestir si se nos va de este mundo mundial.
Entonces, si estas mujeres se nos mueren podemos entender que el diseño también es netamente humano. Diseñamos para la mente consciente que puede apreciar y diferenciar una cosa de otra, elegir y tomar decisiones. Todo nos provoca reacciones, sentimientos y emociones, así sea una pelusa en un saco, un gatito ronroneando o un insecto baboso, estás sensaciones también son categorías de la estética, y por lo tanto yo como diseñadora decido que es lo que quiero causar en los demás con lo que hago.
Por supuesto, estas categorías como mencionaba antes, no salen de la nada y aunque a veces no todo lleve una metodología estricta, también creamos con el pensamiento. No, no como Leonardo Di Caprio en Inception, si no con nuestra capacidad reflexiva, dijera John Dewey. El pensamiento reflexivo significa a grandes rasgos preguntarse y responderse de manera continua sin algún orden, todo esto utilizando nuestras ideas de manera lógica tratando de poner algún orden en esa maraña de recuerdos, aprendizajes, vivencias, conceptos, imágenes, sabores, y todo lo que sea que se encuentre ahí.
Bueno, ese proceso del pensamiento nos hace personas capaces de crear y dar soluciones, y aunque de pronto parezca que estamos hipnotizados y de pronto gritar Por Fin! Al encontrar la respuesta después de estar al borde del llanto, en realidad ese proceso estaba más controlado que la libertad de expresión.
Después de esto, puedo concluir con que los diseñadores son esos seres pasionales que obtienen ideas de lo más recóndito de sus mentes y lo pueden convertir en algo, ¿En qué?, no sé, pero en algo, y a su vez tienen el deber de cumplir con las demandas de “todólogos” porque plasmar una idea en algo, ¿En qué? Quien sabe, es más complejo de lo que creen.